Enrique Shaw
En
su mensaje a los participantes de la 31ª Conferencia Industrial de Argentina,
el Papa León XIV ha recordado la figura del gran padre de familia y empresario
católico, Enrique Shaw, quien próximamente será beatificado (conforme Decreto
del Dicasterio para la causa de los Santos de fecha 18/12/25), tras la
aprobación papal de un milagro atribuido a su intercesión (la curación
inexplicable de un niño que sufrió un grave accidente con un caballo).
Señala
el Papa que, en Argentina, la visión de la Doctrina Social de la Iglesia en
materia económica encuentra un ejemplo luminoso y cercano en el venerable
siervo de Dios Enrique Shaw, empresario que entendió que la industria no era
sólo un engranaje productivo ni un medio de acumulación de capital, sino una
verdadera comunidad de personas llamadas a crecer juntas (08/09/25).
En
él -afirma León XIV- la fe y la gestión empresarial se unieron de manera
armónica, demostrando que la Doctrina Social no es una teoría abstracta ni una
utopía irrealizable, sino un camino posible que transforma la vida de las
personas y de las instituciones al poner a Cristo como centro de toda actividad
humana (08/09/25).
Apunta
el Romano Pontífice que Enrique promovió salarios justos, impulsó programas de
formación, se preocupó por la salud de los obreros y acompañó a sus familias en
sus necesidades más concretas. No concebía la rentabilidad como un absoluto,
sino como un aspecto importante para sostener una empresa humana, justa y
solidaria (08/09/25).
Su
vida muestra -concluye el Papa- que se puede ser empresario y santo, que la
eficacia económica y la fidelidad al Evangelio no se excluyen, y que la caridad
puede penetrar incluso en las estructuras industriales y financieras
(08/09/25).
Palabras finales
En
este breve ensayo, hemos querido recordar el testimonio de los santos que Dios
ha dado para nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry
Newman y Enrique Shaw.
Ellos
cultivaron el amor a Dios y a los hermanos a través de medios sencillos, al
alcance de todos: la Santa Misa diaria, la oración, la adoración eucarística,
la confesión frecuente.
Son
una invitación a no malgastar la vida, sino a orientarla hacia lo alto y hacer
de ella una obra maestra (07/09/25). Y
nos demuestran que cada uno tiene una misión propia y puede ser santo, allí en
el lugar donde Dios lo ha puesto: como estudiantes, universitarios,
deportistas, empresarios, etc.
En
el próximo artículo, nos proponemos abordar los temas de educación,
universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial en el pensamiento
del Papa León XIV.