Tal vez muchos
jóvenes, hoy eligen la convivencia en lugar del matrimonio cristiano
(02/06/25); parecería que la familia, tal como la concibió el Creador, es
anticuada y aburrida (18/10/25).
Sin embargo, Luis y
Celia Martín -los padres de Santa Teresa del Niño Jesús-, dan testimonio de lo
contrario: eran felices, ¡profundamente felices! —al dar vida, al irradiar y
transmitir la fe, al ver a los hijos crecer y florecer bajo la mirada del Señor
(18/10/25).
En efecto, un signo
que llena de gozo e invita a reflexionar es el hecho de que ellos, fueron
proclamados santos no por separado, sino juntos, como pareja de esposos
(01/06/25), evento particularmente importante porque resalta el matrimonio como
camino hacia la santidad (18/10/25).
Luis y Celia
-indica el Papa- no cumplieron su deseo de ser santos y criar a sus hijos
retirándose del mundo, antes bien, realizaron sus deberes de estado en la
normalidad de la vida cotidiana, habitada por la presencia de Dios (18/10/25).
Es decir, para la
construcción de sociedades civiles armónicas y pacíficas debe invertirse en la
familia, “fundada sobre la unión estable entre el hombre y la mujer”
(16/05/25), pues el mundo de hoy necesita la alianza conyugal para conocer y
acoger el amor de Dios (01/06/25).
Jóvenes:
construyan un mundo que sea mejor que el que han encontrado
Los jóvenes ocupan
un lugar especial en el magisterio leonino, León XIV se ha dirigido a ellos en
varias oportunidades con cercanía y cariño; nos atrevemos a pensar que -así
como Juan Pablo II y Francisco- estamos ante un nuevo Papa de los jóvenes.
En un mensaje
cargado de actualidad, señala el Papa que nuestras preguntas más profundas no
son escuchadas ni encuentran respuesta en el desplazamiento infinito de la
pantalla del móvil, que capta la atención dejando la mente fatigada y el
corazón vacío (07/10/25).
Por ello -aconseja
a los jóvenes- “no se detengan, pues, a mirar el teléfono y sus rápidos
fragmentos de imágenes: miren al cielo, miren hacia lo alto” (30/10/25) y
aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén (03/08/25).
Es que la
realización de nuestros deseos auténticos pasa siempre por salir de nosotros
mismos (07/10/25).
En efecto, expresa
León XIV que nuestra esperanza es Jesús e invita a los jóvenes a cultivar una
amistad con Él, a través de la oración, la adoración, la comunión eucarística,
la confesión frecuente y la caridad generosa (03/08/25). Y alienta a forjar un
santo vínculo con María, Madre llena de afecto y comprensión, especialmente con
la oración del rosario (07/10/25).
Dice el Papa a los
jóvenes: estudien, trabajen y amen siguiendo el ejemplo de Jesús, el buen
Maestro que siempre camina a nuestro lado (02/08/25) y con la fuerza que
reciben de Cristo, ¡construyan un mundo que sea mejor que el que han
encontrado! (01/12/25)
Las personas
mayores son la sabiduría de un pueblo
Ante un mundo que
promueve la cultura del descarte y la eutanasia, el Papa recuerda que las
personas mayores son un don, una bendición que hay que acoger, y la
prolongación de la vida es un hecho positivo; de hecho, es uno de los signos de
esperanza de nuestro tiempo, en todo el mundo (03/10/25).
Los ancianos nos
enseñan que “la salvación no está en la autonomía, sino en reconocer
humildemente las propias necesidades y saber expresarlas libremente”, de modo
que la medida de nuestra humanidad, “no está dada por lo que podemos
conquistar, sino por la capacidad de dejarnos amar y, cuando es necesario,
también ayudar» (03/10/25)
Por ello, para
mirar el presente y el futuro con sentido de perspectiva, el Papa invita a
“atesorar la memoria de quienes nos precedieron, atesorar las tradiciones que
nos han hecho lo que somos” (14/10/25).
Pues, la Sagrada
Escritura y las buenas tradiciones nos enseñan que —como solía repetir el Papa
Francisco— los ancianos son la sabiduría de un pueblo, una riqueza para los
nietos, para las familias, para toda la sociedad (28/11/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro segundo artículo, donde hemos querido recordar que el matrimonio,
fundamento de la familia, constituye un camino de santidad, que la esperanza de
los jóvenes es Jesucristo y que los adultos mayores son la sabiduría de un pueblo.
Siguiendo el plan
que nos hemos trazado, en el siguiente ensayo, vamos a compartir con ustedes
las enseñanzas del Papa León XIV en torno a los santos de nuestro tiempo: Pier
Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw.