El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.
" rows="8" required>I) Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia; II) La familia, los jóvenes y las personas mayores; III) Santos de nuestro tiempo: Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis, John Henry Newman y Enrique Shaw; IV) Educación, universidad, medios de comunicación e inteligencia artificial; V) Política, justicia, economía y medio ambiente; y VI) Deporte, arte, cine y música.
En esta oportunidad, abordamos el primer segmento propuesto: Cristo y la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién es Jesús
para nosotros?
Desde sus inicios,
el Papa ha puesto de relieve la importancia de conocer a Jesucristo .
Lamentablemente, no faltan contextos en que Jesús, aunque apreciado como
hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre, lo que
desemboca en un ateísmo de hecho, que afecta no sólo a los no creyentes, sino
también a muchos bautizados (09/05/25).
El Papa encuentra
en la cultura actual un desafío que definiría como “regreso al arrianismo” y
que consiste en ver a Jesús con admiración humana, pero sin considerarlo
realmente como el Dios vivo y verdadero presente entre nosotros (28/11/25).
En efecto, en el
marco de la celebración de los 1700 años del Concilio de Nicea, León XIV nos
invita a reflexionar: ¿quién
es Jesús para nosotros?, ¿qué significa, en su núcleo esencial, ser cristianos?
(28/11/25)
Nicea nos lo
recuerda: Cristo Jesús no es un personaje del pasado, es el Hijo de Dios
presente entre nosotros que guía la historia hacia el futuro que Dios nos ha
prometido (28/11/25).
En este tiempo
necesitamos más que nunca “poner a Jesucristo en el centro” (20/11/25), pues
como enseña el Concilio Vaticano II, Él es “la clave, el centro y el fin de
toda la historia humana”, y por eso la Iglesia sigue proclamando que todas las
cosas “encuentran su fundamento último en Cristo , que es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre” (Gaudium et Spes, 10) (26/11/25).
Por ello, el sumo
pontífice nos invita a una profunda conversión, recordando que la palabra
griega metanoia significa un cambio de mentalidad, una transformación en
la forma de vivir, pensar y actuar: “el nuevo rumbo que el Señor nos llama a
tomar es un viaje desde donde estamos, el presente, hasta Dios, la eternidad”
(25/10/25).
La Iglesia
ofrece su patrimonio de doctrina social para responder a los nuevos desafíos
Al sentirse llamado
a proseguir este camino, Robert Francis Prevost pensó tomar el nombre de León
XIV , porque así como León XIII afrontó la cuestión social en el contexto de la
revolución industrial, hoy la Iglesia ofrece su patrimonio de doctrina social
para responder a los desafíos que comportan a la dignidad humana y al bien
común, la nueva revolución industrial : los desarrollos de la inteligencia
artificial (10/05/25 ).
En continuidad con
sus predecesores, el Papa recuerda que la salvación que Jesús obtuvo mediante
su muerte y resurrección abarca todas las dimensiones de la vida humana, como
la cultura, la economía y el trabajo, la familia y el matrimonio, el respeto a la
dignidad humana y a la vida, la salud, la comunicación, la educación y la
política (28/08/25).
En efecto, el
cristianismo no puede reducirse a una mera devoción privada, pues implica una
forma de vivir en sociedad imbuida de amor a Dios y al prójimo (28/08/25).
Hemos de comprender
que toda acción social de la Iglesia ha de tener como centro y meta el anuncio
del Evangelio de Cristo, de modo tal que, sin desatender lo inmediato, siempre
conservemos la conciencia de la dirección propia y última de nuestro servicio
(04/08/25).
Jesús lo afirmó con
fuerza: “¡Separados de mí nada podéis hacer!” ( Jn 15, 5); no debemos, pues, extrañarnos de que
la promoción de “valores”, por muy evangélicos que sean, pero “vaciados” de
Cristo que es su autor, sean impotentes para cambiar el mundo (28/08/25).
Palabras finales
Hasta aquí llegamos
con nuestro primer artículo, donde hemos querido recordar la centralidad del
misterio de Cristo, cuya redención opera en todas las dimensiones de la vida
humana (personal y social), constituyendo la Doctrina Social de la Iglesia un
significativo testimonio llamado a ofrecer respuestas sabias a los desafíos
digitales.
En el siguiente
artículo, nos vamos a detener en las enseñanzas del Papa León XIV acerca de la
familia, los jóvenes y las personas mayores.