Durante la audiencia concedida el 20 de junio al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Sumo Pontífice autorizó al mismo Dicasterio a promulgar los decretos relativos al milagro por intercesión del futuro beato -sacerdote diocesano español Venerable Siervo de Dios- Salvador Varela. Y el martirio de otros sacerdotes y laicos asesinados por odio a la fe en España y Francia, entre ellos un seminarista
El cura Salvador Valera Parra
Fue reconocido el milagro ocurrido por intercesión del Venerable Siervo de Dios Salvador Valera Parra, sacerdote diocesano, arcipreste y párroco de Huércal-Overa, nacido el 27 de febrero de 1816 en Huércal-Overa (España) y fallecido allí el 15 de marzo de 1889.
Desempeñó su ministerio sacerdotal principalmente en su pueblo natal, primero como vicario y luego como párroco. En 1853 fue elegido arcipreste y, en 1859, por sus actividades y su ejemplar vida como párroco. Se distinguió por muchas obras de carácter espiritual y social, en particular durante las epidemias de cólera y los terremotos que en 1863 causaron destrucción y víctimas.
También colaboró activamente en la extinción de los frecuentes incendios y, posteriormente, en la recaudación de fondos para ayudar a los necesitados. Junto con Santa Teresa Jornet, fundadora de las Hermanitas de los Ancianos Abandonados, fundó en 1885 una residencia y un asilo para ancianos.
Fue un hombre de profunda fe en Dios, que se nutría de una intensa vida de oración, en particular eucarística, y de una filial devoción mariana.
Promovía la visita al Santísimo Sacramento. La devoción a María se concretaba en la devoción a la Virgen de los Desamparados, venerada en Huércal-Overa, conocida popularmente como la Virgen del Río.
Manuel Izquierdo y 58 compañeros
Es promulgado también el decreto de martirio de los Siervos de Dios Manuel Izquierdo Izquierdo, sacerdote diocesano, y 58 compañeros de la diócesis de Jaén (España), asesinados entre 1936 y 1938, por odio a la fe, en diferentes lugares de España, en el contexto de la misma persecución.
Antonio Montañés y 64 compañeros
También fue promulgado el decreto del martirio de los Siervos de Dios Antonio Montañés Chiquero, sacerdote diocesano, y 64 compañeros de la diócesis de Jaén (España), asesinados entre 1936 y 1937, por odio a la fe, en diversos lugares de España, en el contexto de la misma persecución.
Mártires asesinados por odio a la fe
En decreto también hace presente el martirio de los Siervos de Dios Raimond Cayré, sacerdote diocesano, Gerard Martin Cendrier, religioso profeso de la Orden de los Frailes Menores, Roger Vallée, seminarista, Jean Mestre, fiel laico, y 46 compañeros, asesinados entre 1944 y 1945 por odio a la fe, en diferentes lugares, en el contexto de la misma persecución.
Su sangre no fue en vano: es semilla de vida nueva, de fe renovada”, continúa el obispo en su mensaje. “Recordarlos no es mirar al pasado con tristeza, sino abrazar el futuro con valentía. Porque su testimonio martirial brilla por encima de las sombras de la historia y de la fragilidad del mundo”.
Asimismo, el prelado ha reconocido que “estas tierras han sido bendecidas y regadas en los siglos de cristianismo por la sangre y testimonio de los mártires, desde el Padre de esta Iglesia, San Eufrasio, hasta San Pedro Poveda y el Obispo Manuel Basulto y compañeros, en su época más reciente. Su sementera ha sido fecunda en nuevos cristianos, y seguirá siéndolo”.