Seguramente el título de esta reflexión encaje perfectamente en lo que en redes como X se denomina como "opinión impopular". Más de 50 años de manipulación han llevado a los más jóvenes a creer que las opciones son Milei o Cristina, libertarios o kirchneristas y nada más . Como si esas dos concepciones políticas fueran las únicas que pueden configurar y construir el destino de nuestra nación.
Por eso en una fecha como hoy los debates giran en torno a quiénes fueron más o menos culpables de la tragedia que ocurrió, pero son muy pocos los protagonistas de aquellos momentos que pueden hoy hablar con la autoridad moral suficiente por haber procedido de acuerdo a su recta conciencia.
Es bien sabido desde hace muchos años ya que tanto el ERP (guerrilla marxista maoísta pro China) como Montoneros (guerrilla de origen católico peronista pero devenida en marxismo pro Cuba) declararon la guerra al Estado Argentino aunque el presidente fuera el propio Perón , elegido democráticamente por más del 60% de los votos. Bombas, secuestros, fusilamientos, robos, copamientos, atentados, todo valía -aunque cegara la vida de inocentes- para hacer "la patria socialista" . Como dijera Firmenich , jefe de Montoneros, "el poder nace de la boca de un fusil".
Esta frase pretendía ocultar el raquitismo político de la izquierda para imponer su proyecto. No contaban con el apoyo del pueblo argentino que seguía fiel al proyecto político del líder regresado del exilio. Para ellos el anciano Gral. era "un viejo de m...".
Los militares profesaban un odio similar por Perón. Formados en las academias militares por profesores sostenedores de la historia oficial mitrista, en el '55 habían prohibido hasta pronunciar su nombre y se habían juramentado que no volviera nunca más a pisar su tierra enviándolo a un exilio perpetuo.
Pero el pueblo argentino lo trajo de vuelta y una avalancha de votos confirmó lo que todos sabían: la nación quería retomar el camino andado entre 1946 y 1955.
Pero había un actor más que detestaba a Perón y que estaba dispuesto a todo para procurar su fracaso. Ese que había jurado hacer caer a la Argentina en el fango de la humillación. Ese que culpaba al GOU de haber sostenido la neutralidad de Argentina en la 2º Guerra Mundial. Ese que cuando asumió Perón perdió el control de los ferrocarriles, de nuestro comercio, de nuestras carnes y granos, ese que ya no pudo más designar presidentes y ministros de Hacienda. Ese que permitía que en nuestro país hubiera un Ministerio de Agricultura pero no uno de Salud Pública. Decía el "Journal du France" en Octubre de 1955: "Uno de los factores poco conocidos de la caída de Perón es la industrialización creciente del país. Esto significó un perjuicio considerable para los tejidos y cueros británicos, cuya exportación a la Argentina disminuía rápidamente. La desconfianza británica se transformó en hostilidad cuando comprendió que Perón se preparaba a explotar las enormes reservas petrolíferas del subsuelo argentino".
Los medios se han encargado de manchar hasta el infinito la imagen de la primera mujer presidente de nuestra historia, María Estela Martínez de Perón , conocida como Isabelita y al igual que con Evita han tratado de degradar cobardemente su imagen moral y su conducta que siempre han sido intachables.
No satisfechos con ello han querido presentarla como una mujer débil y timorata. Pocos saben que fue Isabel Perón la que más decididamente defendió los intereses de la nación. Fue la que hizo incautar un arsenal de armas del buque británico HMS Endurance con armas y municiones para la guerrilla argentina. Hizo detener también al diplomático británico implicado y al capitán del buque.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación, compuesta por jueces nombrados en dictaduras anteriores, desautorizó al Ejecutivo: ordenó la liberación de los detenidos y la devolución del arsenal a la embajada británica, invocando un uso fraudulento de la Convención de Viena. Ese mismo buque regresaría en 1982 para atacar a nuestros soldados.
Isabel también canceló acuerdos técnicos sobre Malvinas exigiendo negociaciones reales sobre la soberanía y confiscó bienes de empresas inglesas en el país.
Al respecto el informe de Lord Franks preparado para el Parlamento Británico por el Consejo de la Corona y publicado en enero de 1983 sostenía que: "Enero 22, 1976: Los comandantes argentinos son contrarios a aprobar cualquier medida militar susceptible de facilitar el mantenimiento en el poder del régimen de la Señora de Perón. Si bien es posible que se establezca una corta tregua, es previsible la toma de nuevas medidas (por parte del Gobierno Peronista de la actual mandataria argentina) contra los intereses británicos bajo la forma de un aumento de presión hostil, tanto política como económica. Nunca antes un gobierno había atacado con tanto enseñamiento los intereses británicos en el Río de la Plata.”
A Isabel Perón la terminarían derrocando los mismos que habían derrocado a su marido. La guerrilla que había operado a sangre y fuego para desestabilizarla y los militares que la encarcelaron 5 años por portación de apellido y reprimieron sin alma ni corazón, fueron meros instrumentos del imperialismo anglosajón.
El gran triunfo de la izquierda gramsciana es haber copado los centros formativos de los estudiantes de periodismo en todo el país y presentarse cada 24 de Marzo como las víctimas del golpe. Víctimas fueron los adolescentes ingenuos y no formados que desaparecieron por estar en alguna lista o en un centro de estudiantes, los dirigentes políticos o gremiales que caían por ser peronistas. Los jefes montoneros se dedicaron a vivir de jugosas indemnizaciones que pagó y paga el Estado, o sea, todos nosotros.
Pero la verdadera víctima fue el pueblo argentino que se quedó sin su representación política natural porque el peronismo era la expresión argentina del ser nacional.
Se me objetará porque hablo del último gobierno peronista si después estuvieron Menem y los Kirchnner.
Con respecto a Menem todos sus actos de gobierno fueron exactamente lo contrario a lo que prometió en la campaña. La "revolución productiva", "el salariazo", "la recuperación a sangre y fuego de Malvinas", la exaltación de los caudillos federales, fueron todas mentiras del seductor político riojano. Por algo Isabel había predicho que "venían por las chimeneas que levantó Perón".
Menem desmanteló el aparato productivo nacional mediante la apertura irrestricta de las importaciones, asestó un golpe mortal a los ferrocarriles, propuso la entreguista fórmula del "paraguas sobre la soberanía" en el tema Malvinas y se entregó a "las relaciones carnales" con USA. La preponderante presencia de Martín Menem en la estructura política del mileismo confirma cual es la filiación política de esa familia.
Con respecto a Néstor y Cristina siempre sostuvieron la agenda cultural del Foreign Office y del Departamento de Estado. El indigenismo utilizado por Gran Bretaña para debilitar y dividir nuestro país (la internacional mapuche tiene su sede y sus fondos en Bristol) fue amparado y promovido por los K. Que decir del gaymonio y el aborto, tan contrarios a la esencia de una nación nacida cristiana como la nuestra. Si supieran tantas chicas feministas que suelen poner un pañuelo verde a Evita en su cabeza, lo que esta expresaba en "La razón de mi vida": "Todos los días, millares de mujeres, abandonan el campo femenino y empiezan a vivir como hombres. Trabajan como ellos, prefieren, como ellos, la calle a la casa. No se resignan a ser madres y esposas. Sentimos que ese trabajo nos iguala a los hombres y... ¡no! no somos como ellos... Por eso cada día hay menos mujeres para formar hogares. ¡Hogares verdaderos, unidos y felices! Y cada día el mundo necesita en realidad más hogares y, para eso, más mujeres dispuestas a cumplir bien su destino y su misión. Por eso el primer objetivo de un movimiento femenino que quiera hacer bien a la mujer, que no aspire a cambiarlas en hombres, debe ser el hogar. Nacimos para construir hogares. No para la calle".
El intelectual K José Pablo Feinman reconocería sin pudor alguno que ellos (la izquierda) no podía penetrar en las masas que eran profundamente peronistas. Por eso decidieron infiltrar al peronismo.
Hoy urge una mirada diferente del 24 de Marzo.
Los militares con su sangriento accionar creyeron desterrar al castrismo para siempre de nuestra patria, pero Martínez de Hoz, Cavallo, Alsogaray sólo los llevaron a lo mismo que pretendían impedir, o sea, a la pérdida de un proyecto auténticamente soberano, industrialista, enraizado en la verdadera cultura fundacional de la patria.
Por eso el 24 de Marzo la verdadera víctima fue todo el pueblo argentino.
Carlos Alberto Castillo