El príncipe Alberto II de Mónaco ha anunciado que no promulgará la nueva propuesta de ley que pretende flexibilizar las condiciones para acceder al aborto.
Alberto de Mónaco y su esposa Cherlene Wittstock
El aborto seguirá estando prohibido en Mónaco. Así lo ha anunciado recientemente el príncipe Alberto II de Mónaco, después de negarse a firmar el proyecto de ley aprobado por el Consejo Nacional que buscaba cambiar la consideración jurídica del aborto de “despenalizado” a “legalizado”
Este propuesta legislativa pretendía autorizar el aborto hasta las 12 semanas de gestación y hasta 16 semanas en caso de violación, además de reducir de 18 a 15 años la edad mínima para prescindir del consentimiento parental.
En un gesto para defender los derechos de los no nacidos, el príncipe consideró fundamental el papel del catolicismo en el país.
Si bien comprende “la sensibilidad de este tema”, afirma que el marco jurídico vigente “respeta nuestra identidad y el lugar que ocupa la religión católica en nuestro país, garantizando al mismo tiempo un acompañamiento seguro y más humano”.
En consecuencia, Mónaco mantendrá la legislación sobre el aborto actualmente en vigor. Aunque esta práctica fue despenalizada en 2019, sigue siendo formalmente ilegal y únicamente se permite en tres supuestos excepcionales establecidos por la ley de 2009: violación, riesgo vital para la madre y malformaciones fetales graves.
La Constitución del Principado reconoce la religión católica como religión del Estado y actualmente más del 90% de la población se declara católica.
Además, la Constitución establece que el poder ejecutivo es ejercido conjuntamente por el Príncipe y el parlamento, por lo que el monarca debe firmar los proyectos de ley para que tengan efecto.
El aborto seguirá siendo ilegal