El diputado Gerardo Milman (PRO, BsAs) presentó un proyecto (expte. 3736/2025) que intenta limitar los alcances de la Ley 27.643 de Identidad de Género.
El proyecto
De convertirse en ley, los tratamientos médicos, hormonales o quirúrgicos quedarán vedados para menores de 18 años y en todos los casos deberán ser sufragados por el interesado (art. 1).
Menores de edad
Los menores de edad necesitarán el consentimiento de ambos progenitores para modificar registralmente su sexo, además de “la validación de un equipo interdisciplinario compuesto por un médico clínico, un psiquiatra y un psicólogo”. “En ningún caso se permitirá que un juez sustituya la voluntad expresa de ambos progenitores” (art. 2).
“El Estado no podrá imponer a ninguna persona, institución educativa, empresa o entidad, el uso obligatorio de un nombre distinto al que figura en el documento nacional de identidad” (art. 3).
Adoctrinamiento en las escuelas
“No podrá incluirse material pedagógico, campañas, charlas, ni contenidos de carácter obligatorio que hagan promoción directa o indirecta de la identidad de género auto percibida en los niveles educativos obligatorios”, “sin consentimiento informado y previo de los padres o tutores legales de los menores de edad” (art. 4).
Beneficios sociales
“El Estado no financiará campañas de promoción, ni otorgará subsidios, becas, ni beneficios especiales por causa de identidad auto percibida” (art. 6).
Fundamentos
En consonancia con la ideología del actual gobierno el proyecto destaca en los fundamentos, erróneamente, que: “no niega la libertad individual ni el derecho de toda persona a autodefinirse conforme a su vivencia interna del género”. Y que lo que se busca es modificar los “límites del rol del estado con relación a la soberanía de los individuos sobre su propio cuerpo”.
La iniciativa de Milman fue cofirmada por los libertarios: Lilia Lemoine y Carlos Zapata.