Cuando un líder incorpora un "slogan" o consigna en su discurso busca aquellas ideas fuerzas que sinteticen su pensamiento, o que sirvan de estímulo en los momento de paz y especialemnte en los de conflicto.
El de Milei lo hemos escuchado todos, expresado por el mismo presidente y en distntios ámbitos: campañas, discursos frente a la ONU, en el congreso, en videos de distintas redes sociales:
Es cierto que, al momento de que Milei hizo campaña y luego asumió como presidente, estabamos en un contexto de opresión del estado desde el punto de vista económico y cultural, además padecíamos un populismo, lo cual hace comprensible y justifica el grito de libertad con el que Milei llego a ganar las elecciones.
Pero pensábamos que luego de asumir como presidente íbamos a escuchar otras expresiones inspiradores y otros gritos apasionados de acuerdo a las realidades que atravezabamos como país, pero casi de modo unánime, solo escuchamos el Viva la Libertad carajo, aunque se esté celebrando el 9 de Julio.
El peligro es pensar que éste grito expresa la totalidad del sentido del bien común y del estado, de las relaciones interpersonales y el sentido de la vida. Y ese es el problema que nos haría pasar de la ideologia populista a la liberal libertaria, de un extremo a otro, como un péndulo que se balancea destruyendo todo.
Es que es importante que entendamos que hay realidades superiores a la libertad por lo cual creo que sería un gran aporte recordar que la Libertad no es un absoluto, si no que, cuando esta al servicio de lo mas hermoso de la vida lleva al hombre a la felicidad y cuando no, lo termina destruyendo. Enseñaba Santo Tomás : "No hay Libertad si no en La Verdad"
Me preocupa que para muchos, desde esta concepción un poco vacía o vaga que pueda desprenderse desde el slogan de Milei, se pueda ir instalando el concepto de la libertad como un ideal absoluto a alcanzar, aunque esa libertad proclamada sea para elegir lo que lastima a uno mismo o a los demás, o simplemente para ser vivida desde un individualismo en donde todo esta permitido, mientras no moleste a otro, aunque me esté dañando a mi mismo.
Ésto último me parece lo más sutil que éste concepto puede instalar en la sociedad: el individualismo, entendido como un ideal en el que solo me afirmo yo en mi libertad sin entender el aspecto comunitario o social del ser humano y mucho menos de la comunidad de la que formo parte.
¿Hay espacio para la solidaridad en éste contexto?
Lo cierto es que podria empezar a perder valor. Si yo tengo mi proyecto, mi vida y tomo mis decisiones en libertad, toda situación que cambie ése valor absoluto será como una obstrucción, y tal vez, la persona que se cruza en mi camino, que puede estar atravezando una necesidad, no recibirá mi ayuda, y me podre justificar diciendo: Algo habra hecho para estar asi, tendrá que tomar sus decisiones o pensando en su pasado... podría haberse esforzado más, por lo cual ahora que se haga cargo y sobretodo, que no interrumpa mi proyecto.
Aunque es cierto que somos responsables de nuestras decisiones también es cierto que todos necesitamos ayuda de los demas y que muchas veces la libertad esta condicionada por muchos factores externos que no manejamos, lo cual hace que en muchas ocasiones sea justo que debamos dejar de lado nuestro proyecto para ayudar al que necesita.
Lo grave es que este ejemplo dado está tomado de conversaciones con jóvenes en donde el liberalismo de Milei es admirador. Situación extraña tambien ya que la juventud siempre se ha caracterizado por brindarse generosamente hacia el prójimo.
Si esta idea progresa, este individualismo poco a poco irá matando el sentido de solidaridad, subsidiariedad, compromiso con la justicia social y generosidad, que ha caracterizado tanto al argentino.
La misericordia y el compromiso con los que sufren, tan características del criollo y el gaucho, se podrían ir apagando en las próximas generaciones para convertir a la Argentina en una comunidad fría, egoísta, cerrada en islas absolutas, desintegrando el sentido de Patria.
Quisiera restaurar un grito que nunca escuché decir a Milei, y que creo que debe unirnos como hermanos.
Un grito que en otra época se convirtió en un grito de lucha, de alegria, de inspiración.
Tal vez ahora, mas que nunca, sea una oportunidad de que podamos restaurar el grito con el se arengaban en Malvinas los soldados y los pilotos que dejaban su proyecto individual de vida, para que la patria sea su proyecto.
Restaurar un grito que le de sentido sentido a la libertad y colme de contendo profundo al hombre de hoy en estas fechas patrias.
Para todos los Argentinos y las nuevas generaciones, en este 9 de Julio propongo un grito más profundo que el de la Libertad...
Viva La Patria!
Vivan nuestros mayores que la hicieron grande!
Viva la Familia!
Viva la vida!
Viva la Virgen que acompaño a nuestros héroes.
Y por último, que viva la Libertad, pero solo si está al servicio del bien y la verdad!
Profesor Matías Gordillo